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jueves, 7 de junio de 2018

III

Llegaste y de repente estabas, eras, sos. Sin más. Podría decir que la jugaste de callado pero no. O sí.
Vendiste humo desde el principio, todos me decían y seguí. Tu presencia fue casi un capricho, uno imperante.
Sentía que vos me querías ahí, no se bien para qué, tampoco si era a mi o a la que vos creías ver. Aunque en el fondo todo termina siendo lo mismo en esta instancia. La vida siempre es un momento, un detalle después. Y preparé mi primer chau, y compré el vino que siempre prometías y te lo regalé. Quería resignificar, porque me volvía abstemia o resignificaba lo que para vos era nada y, para mi, un montón.
Te fuiste y, mientras mi mundo se desmoronaba, volviste con todo. Y, bailando, volví a caer. Ya no tan bocón, más inseguro y con vos la alegría se asomó en besos y caricias atropelladas.
De repente empecé a ser, con todas las letra, sintiendome a mi misma nueva. Encuentros impetuosos, esperas largas, cada vez menos palabras. Algo se diluía, no era yo. Yo seguí estando. Yo siempre fui la constante de esta ecuación. Pero la vida pasa, los tiempos cambian y necesité más. No se si vos tenías, si bien te llamé, no acudiste.. Y claro, me tenías, ahí, como querías. Y el segundo chau salió sin construcción ni anestesia. En carne viva, como estoy.
Te agradezco el encuentro, el humo, los besos, las caricias, el baile y las palabras, sobretodo las palabras porque cuando yo no tenía ganas de decir, las mias se pararon sobre las tuyas y se sintieron acogidas y alentadas, como mi piel con tus caricias y mis ganas con tu nada.

miércoles, 25 de abril de 2018

dejar ir

¿de qué se trata? aunque no quiera las cosas se van igual. el aire entra, cumple su función en mi cuerpo y se va; al inspirar vuelve a entrar, pero no es el mismo ¿yo lo soy? ¿yo soy la misma que la que se dejó penetrar, influir, por el aire anterior? no. para mi, dejar ir es entender que yo nunca soy, que siempre estoy siendo, dentro de una potencialidad infinita de ser, de colores, sentimientos y matices que siempre están en movimiento. también, que no soy la única, pasa lo mismo con les otres, el entorno, la vida. me ducaron para poseer, por eso necesito que todo tenga límite, cuando en realidad la única ley dadora de vida, constante y cierta, es la imprmanencia; la posibilidad de morir y renacer, ir y venir, vivir siendo dentro de las posibilidades que me regala cada día

jueves, 5 de abril de 2018

Elige quedarte donde veamos más tu luz.
Quédate donde mejor te alimentes.
Elige sólo Lo que te cure.
Lo que te cuide.
Donde te cuiden.
Quédate donde te rias.
Vete de donde llores.
Vive donde te vivas.
Sal corriendo si te haces daño.
Elige quedarte donde más te amen.  Donde Más te ames.
Evita lo oscuro.
Sal De la sombra.
Regala ti verdad.  La única verdad que eres.
No dilates.
Porque ya no hay tiempo.
Elena Alonso

viernes, 23 de marzo de 2018

Chau

Me cansé. Ya no te espero. Me robas. Qué me das a cambio? Eso es lo único que tenés? Yo quiero todo o nada. Quiero todo porque eso es lo que doy. Pero ya no, ya no te espero. Y si venís, veo qué pasa, qué me pasa. Si todavía queda algo de mi para vos. El día termina, empieza otro y ya no quiero esperarte.  A veces pienso que eso de la esperanza es de cobardes, de los que no se animan a dar un paso más. Yo soy más de resistir, de buscar, de seguir. Te asusta? Chau

Más

Cerrar. Concluir. Decir adios. Animarse. Vivir. Soñar. Volver a intentar. Volver a creer. Volar. Y seguir. Sin más. Conmigo. Con quién más? Con quien quiera o con quien quiero? Seguir. Siempre. Sonriendo. Llorando. Sintiendo. Viviendo. Viviendo. Viviendo...

martes, 20 de marzo de 2018

Por ahí

Pensaba e el deseo, en que nos enseñan a esperar no a desear.  ¿Y qué esperamos? ¿En realidad lo sabemos? Lo que hay que esperar...
¿Qué nos empuja? ¿Será por eso que, en el fondo, siempre estamos quietos?
La verdadera revolución está en desear, en ser, en animarnos a involucrarnos con lo que queremos ¿a nivel colectivo? ¿individual? ¿Quién puede hablar de egoismo cuando habla de deseo? ¿por qué tengo que querer lo mismo que los demás? ¿Pensar en el bien de la humanidad cuando yo estoy toda rota? ¿Eso es lo normal?

sábado, 17 de marzo de 2018

Ya

Pensaba en la eternidad. Creo que a mi no me toca nisiquiera saborearla.
Eso de la eternidad de un instante, a mi siempre me quedó corto. Necesito más. Tiempo de aclimatarme, de soñar, de hacer realidad. Así no se puede. No. Así no.. Puedo con mi miedo. Puedo soñar eternos minutos de caricias y también con despertares de desidia. Puedo irme, puedo correr. Si corro, es cobardía; si me quedo, es masoquismo?
Hay que trascender, o trascenderse, para querer?
A veces la respuesta no alcanza, porque el silencio agota.
A veces hay que ser valiente y decir.
Basta de pedir peras al olmo.
Si quiero ser, recibir, amar, tengo que desear