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lunes, 20 de junio de 2016

Ese gran simulacro... Mario Benedetti







Cada vez que nos dan clases de amnesia
como si nunca hubieran existido
los combustibles ojos del alma
o los labios de la pena huérfana
cada vez que nos dan clases de amnesia
y nos conminan a borrar
la ebriedad del sufrimiento
me convenzo de que mi región
no es la farándula de otros

en mi región hay calvarios de ausencia
muñones de porvenir/arrabales de duelo
pero también candores de mosqueta
pianos que arrancan lágrimas
cadáveres que miran aún desde sus huertos
nostalgias inmóviles en un pozo de otoño
sentimientos insoportablemente actuales
que se niegan a morir allá en lo oscuro

el olvido está tan lleno de memoria
que a veces no caben las remembranzas
y hay que tirar rencores por la borda

en el fondo el olvido es un gran simulacro
nadie sabe ni puede/ aunque quiera/ olvidar
un gran simulacro repleto de fantasmas
esos romeros que peregrinaran por el olvido
como si fuese El Camino de Santiago

el día o la noche en que el olvido estalle
salte en pedazos o crepite/
los recuerdos atroces y los de maravilla
quebrará los barrotes de fuego
arrastrarán por fin la verdad por el mundo
y esa verdad será que no hay olvido.

martes, 31 de mayo de 2016

Mujer ¿Por qué lloras?

En la misa del sábado en la que despedimos a Pablo compartimos Jn 20,11-18. Pablo era del club de fans de María Magdalena. Había sido liberada por Jesús y era una de sus seguidoras, pero está desesperada, “se han llevado del sepulcro al Señor”, dice, no entiende y llora.
El texto comienza junto a un sepulcro, imagen de vacío, de dolor, de pérdida. María está desolada pero de pie, buscando; ve que el sepulcro está vacío pero no entiende.

En el lugar donde yacía el cuerpo de su maestro, en el mismo en que Pedro y el discípulo al que Jesús quería vieron los lienzos que cubrían ese cuerpo inerte, ella encuentra dos ángeles de blanco que indagan sobre el origen de su dolor.

Aparece Jesús y ella lo mira pero no sabe que es él. Él pregunta, espera, permanece; la llama por su nombre, como el buen pastor que conoce a sus ovejas, y ella, que buscaba un cadáver, lo reconoce vivo. Su maestro, su consuelo. Se arroja a sus pies, pero debe dejar de hacerlo, debe de dar testimonio de que su Señor vive.

Cristianos y cristianas dos mil años después... ¿Cómo enfrentamos este sepulcro vacío? Lloramos pero sólo un rato, sabemos que no vamos a cambiar nada; hacemos lo que hay que hacer, cumplimos con lo que hay cumplir. En la vorágine de hoy todo tiene que estar controlado, la desmesura de gente que se encapricha en permanecer y llorar porque un cuerpo no está resulta ridícula. Será que también por incapacidad de desmesura y apuro en hacer “lo que hay que hacer”, no entendemos la desmesura del amor de quién no sólo permanece sino que también se muestra, nos llama por nuestros nombres y, respetuoso de nuestra libertad, nos acompaña en el camino.

Y el sepulcro resultó paradójico lugar de encuentro y cristofanía, mudo testigo del camino de fe de María, del proceso de reemergencia de una mujer que llegó hasta allí llorando, desolada, quizás descreída,  y que, tras chocarse con el amor del que toma la iniciativa, la reconoce y la acompaña, se va cambiada en una mujer exultante, primer testigo de la resurrección a quien se le confía la revelación de que se ha cumplido la alianza entre Dios y los hombres.

Y me encuentro ante otro sepulcro, ahí se supone que está mi amigo Pablo, pero el tampoco está ahí, y aunque todavía no puedo parar de llorar tengo la intuición de que aquí también hay un desafío, no se del todo cual. Pablo y yo nos acompañamos mucho y por suerte de a poco va apareciendo la memoria agradecida. Y en esa memoria aparecen cantidad de tardes que nos encontraron discutiendo cada uno desde su mirada, quizás la mía más científica quizás la de él más creyente, los textos bíblicos. Y me acuerdo que decidimos trabajar este texto desde el cuerpo de los personajes, y el fue María Magdalena y yo era Jesús y nos encontramos en un intermedio, y cuando me abrazo los pies casi nos caemos y así llegó a mi una María distinta desbordada de llanto y luego desbordada de alegría por la Pascua del Maestro. Hoy me está acompañando mucho María…


Yo tampoco entiendo tu tumba Pablo; intuyo amigo que te voy a extrañar para siempre y que, donde sea que estés, estás bien… Y voy a aceptar el desafío y me voy a quedar un tiempo en la desmesura; y te digo, aunque no te guste, que aunque te fuiste a destiempo, jodido como siempre, no  lo hiciste del todo por que calaste hondo en todos los que te queremos fuerte y mucho. 

sábado, 3 de octubre de 2015

Baila, Baila, Baila

(Fragmento del libro del mismo nombre de MURAKAMI, HARUKI) 

"... -Tú has perdido muchas cosas, cientos de cosas valiosas. No se trata de buscar culpables. El problema es que, cada vez que has perdido algo, has abandonado cosas que se hallaban prendidas a ese algo. Era como una especie de señal. No debiste hacerlo. Abandonaste incluso cosas que te convenía conservar. Al hacerlo te has ido desgastando. ¿Por qué? ¿Por qué crees que lo hiciste?
- No lo sé.
-Quizá era inevitable. Cosa del destino, o algo así. No sé cómo expresarlo...
- ¿Propensiones? - apunté.
- Eso es. Propensiones. Un servidor cree que, aunque volvieras a empezar, al final acabarías haciendo lo mismo. Es una propensión. Y rebasado cierto punto, ya no hay marcha atrás. Es demasiado tarde. En eso no puedo ayudarte. Lo único que servidor puede hacer es vigilar este lugar y conectar cosas. Nada más.
- ¿Y qué hago yo? - insistí.
-Te he dicho antes que haré lo que pueda. Me cuidaré de que no haya ningún problema con tu conexión - dijo el hombre carnero-. Pero con eso no basta. Tú también tienes que hacer todo lo que puedas. Quedarse sentado pensando no conduce a ninguna parte. ¿Te das cuenta?
– Sí –constesté-. Entonces, ¿ qué diablos hago?
– Baila –dijo el hombre carnero-. No dejes de bailar mientras suena la música. ¿Lo entiendes? Baila. No dejes de bailar. No pienses por qué lo haces. No le des vueltas ni le busques significados. En realidad, no significa nada. Si te pones a pensar, las piernas se detienen. Y si eso sucediera, servidor no podría hacer nada para ayudarte. Tu conexión desaparecería. Para siempre. Entonces ya sólo podrías vivir en este mundo. Te verías arrastrado desde aquel mundo hasta este mundo. Así que no permitas que tus piernas se detengan. Por muy ridículo que te parezca, no dejes de bailar. Lograrás que lo que ya está endurecido empiece a distenderse. Todavía deberías estar a tiempo. Utiliza todos tus recursos. Echa el resto. No tienes nada que temer. Estás cansado, lo sé. Cansado y asustado. A todos nos sucede. A veces sentimos que todo es un gran error. Y entonces las piernas se detienen.
Alcé la mirada y observé la sombra proyectada en la pared.
– Pero no queda más remedio que bailar –prosiguió el hombre carnero-. Y hacerlo lo mejor que puedas. Deslumbrando a todos. Si lo haces así, quizá pueda ayudarte. Así que baila, baila mientras no cese la música".

jueves, 21 de agosto de 2014

... Caminar...

Toca escribir, toca escribir pero ¿Qué escribo?
Leo que te leo a todas esas mujeres que con arte cuentan lo que piensan, lo que viven, lo que sienten
¿Y yo qué?
Creo que yo sólo espero
¿Y qué?
En verdad no sé
Un cambio, un camino, un milagro... ¿A la vida de una vez?
¿Ser yo misma? ¿Ser con otros? ¿o tan sólo ser?
Preguntas y preguntas; de respuestas, ni que hablar. Supongo ya apareceran.
Se trata de confiar, se trata de seguir ¿Se trata de crear?
No se de qué se trata pero ya se develará
Sólo resta caminar

lunes, 9 de junio de 2014

Reflexiones sobre la vida


"El privilegio de una vida es ser quien uno es.

Cuando hablamos de arreglar los problemas del mundo, estamos descortezando el árbol que no debemos. El mundo es perfecto. Es un caos. Siempre ha sido un caos. No lo cambiaremos. Nuestro trabajo es enderezar nuestras vidas.

Debemos estar dispuestos a librarnos de la vida que planeamos, para acoger la vida que nos esta esperando. Hay que librarse de la vieja piel para que pueda salir la nueva. Si nos fijamos en lo viejo nos atascamos. Cuando nos aferramos a cualquier forma corremos peligro de putrefacción.

El infierno es la vida secándose.

Al atesorador, al que en nosotros quiere quedarse, aferrarse, debemos matarlo. Si nos estamos aferrando a la forma ahora, no tendremos la próxima forma.

No se puede hacer una tortilla sin romper los huevos: destrucción antes de la creación.

Todo proceso implica romper algo. La tierra debe romperse para producir vida. Si la semilla no muere no hay planta. El pan resulta de la muerte del trigo.

La vida vive de vidas. Nuestra propia vida vive de los actos de otros.

El miedo es lo que nos mueve hacia adelante. 

Una mirada humorística a tu situación te da distancia espiritual. El sentido del humor te salva.

La eternidad es una dimensión de aquí y de ahora.

Lo divino vive en tí. Vive desde tu centro.

Tu deber auténtico es irte de la comunidad para encontrar tu bienaventuranza. La sociedad es el enemigo, cuando impone sus estructuras sobre el individuo. Sobre el dragón hay muchas escamas. Todas ellas dicen “debes”. Mata al dragón “Debes”. Cuando uno ha matado a ese dragón, uno se vuelve “El Niño”.

Rebelarse es seguir la huella de su bienaventuranza, abandonar la casa, empezar la jornada del héroe, seguir su bienaventuranza. Te sacas de encima el ayer, como la serpiente su piel. Sigue tu bienaventuranza. La vida heroica es vivir la aventura individual.

Nada es seguro si se obedece el llamado de la aventura. Nada es excitante si sabes cual será su resultado. Desoír el llamado significa estancamiento.

Lo que no experimentas positivamente, lo experimentas negativamente.

Entras al bosque, en el punto más oscuro, y no hay sendero. Donde hay camino o sendero, es un sendero ajeno. No estás en tu propio sendero. Si sigues el camino de otros, no realizarás tu potencial.

La meta del viaje del héroe hasta el punto gema, es encontrar esos niveles psíquicos que se abren, abren, abren, y la apertura última del misterio de tu Ser es La conciencia de Buda o del Cristo. Ese es el viaje; de lo que se trata es de encontrar ese punto quieto en tu mente donde todo compromiso se desvanece.

Bajando al abismo es como recuperamos los tesoros de la vida. Cuando tropiezas, ahí está el tesoro. La cueva misma en la que temes entrar resulta ser la fuente de lo que estas buscando.

La cosa maldita en la cueva que tanto temes se ha vuelto el centro.

Encuentras la gema y ella te lleva.

Si amas lo espiritual no puedes despreciar lo terreno.

El propósito del viaje es la compasión. Cuando has superado los pares de opuestos has llegado a la compasión. El objeto es devolver la gema al mundo, unir las dos cosas. La separación visible en el mundo es secundaria. Más allá del mundo de opuestos hay una invisible, pero experimentada unidad e identidad en todos nosotros.

Sri Ramakrishna dijo: “No busques la iluminación si no buscas como un hombre cuyo cabello esta en llamas busca agua”.

Si lo quieres todo, los dioses te lo darán Pero debes estar preparado.

La meta es vivir con compostura divina, en pleno gesto de energía, como Dionisios cabalgando el tigre sin ser despedazado.

Un pequeño consejo que le daban a un indio americano cuando su iniciación:
“Cuando avances en la vida verás un gran abismo. Salta; no es tan ancho como crees”

Joseph Campbell*: Reflexiones sobre la vida /  Ed Emecé, BsAs, 2001.

*Mitólogo y escritor estadounidense

domingo, 11 de mayo de 2014

Lulacruza - "Rio Contento"

Por dentro corre un río contento 
Y en la orilla silban pájaros de fuego 
De las piedras brotan un sonido que se ha gestado en secreto 
De las piedras brotan memorias que el calor vuelve remedio 

Resueno resueno 
Con el agua de mujeres que en el camino encuentro 
Recuerdo recuerdo 
Sentarnos juntas a abrazar la creación en silencio (BIS) 

Circulo redondo, circulo perfecto 
Espiral sin fondo, vientre del adentro 
Matriz de memoria, pozo de deseos 
Circulo de apoyo donde nace el tiempo 
Vengan nos juntamos, nos reconocemos 
Hijas, madres y hermanas bajo un mismo cielo 
De tantas formas y en tantos cuerpos 
Femenino distinto pero un mismo aliento 

Resueno resueno ….