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sábado, 3 de octubre de 2015

Baila, Baila, Baila

(Fragmento del libro del mismo nombre de MURAKAMI, HARUKI) 

"... -Tú has perdido muchas cosas, cientos de cosas valiosas. No se trata de buscar culpables. El problema es que, cada vez que has perdido algo, has abandonado cosas que se hallaban prendidas a ese algo. Era como una especie de señal. No debiste hacerlo. Abandonaste incluso cosas que te convenía conservar. Al hacerlo te has ido desgastando. ¿Por qué? ¿Por qué crees que lo hiciste?
- No lo sé.
-Quizá era inevitable. Cosa del destino, o algo así. No sé cómo expresarlo...
- ¿Propensiones? - apunté.
- Eso es. Propensiones. Un servidor cree que, aunque volvieras a empezar, al final acabarías haciendo lo mismo. Es una propensión. Y rebasado cierto punto, ya no hay marcha atrás. Es demasiado tarde. En eso no puedo ayudarte. Lo único que servidor puede hacer es vigilar este lugar y conectar cosas. Nada más.
- ¿Y qué hago yo? - insistí.
-Te he dicho antes que haré lo que pueda. Me cuidaré de que no haya ningún problema con tu conexión - dijo el hombre carnero-. Pero con eso no basta. Tú también tienes que hacer todo lo que puedas. Quedarse sentado pensando no conduce a ninguna parte. ¿Te das cuenta?
– Sí –constesté-. Entonces, ¿ qué diablos hago?
– Baila –dijo el hombre carnero-. No dejes de bailar mientras suena la música. ¿Lo entiendes? Baila. No dejes de bailar. No pienses por qué lo haces. No le des vueltas ni le busques significados. En realidad, no significa nada. Si te pones a pensar, las piernas se detienen. Y si eso sucediera, servidor no podría hacer nada para ayudarte. Tu conexión desaparecería. Para siempre. Entonces ya sólo podrías vivir en este mundo. Te verías arrastrado desde aquel mundo hasta este mundo. Así que no permitas que tus piernas se detengan. Por muy ridículo que te parezca, no dejes de bailar. Lograrás que lo que ya está endurecido empiece a distenderse. Todavía deberías estar a tiempo. Utiliza todos tus recursos. Echa el resto. No tienes nada que temer. Estás cansado, lo sé. Cansado y asustado. A todos nos sucede. A veces sentimos que todo es un gran error. Y entonces las piernas se detienen.
Alcé la mirada y observé la sombra proyectada en la pared.
– Pero no queda más remedio que bailar –prosiguió el hombre carnero-. Y hacerlo lo mejor que puedas. Deslumbrando a todos. Si lo haces así, quizá pueda ayudarte. Así que baila, baila mientras no cese la música".

jueves, 21 de agosto de 2014

... Caminar...

Toca escribir, toca escribir pero ¿Qué escribo?
Leo que te leo a todas esas mujeres que con arte cuentan lo que piensan, lo que viven, lo que sienten
¿Y yo qué?
Creo que yo sólo espero
¿Y qué?
En verdad no sé
Un cambio, un camino, un milagro... ¿A la vida de una vez?
¿Ser yo misma? ¿Ser con otros? ¿o tan sólo ser?
Preguntas y preguntas; de respuestas, ni que hablar. Supongo ya apareceran.
Se trata de confiar, se trata de seguir ¿Se trata de crear?
No se de qué se trata pero ya se develará
Sólo resta caminar

lunes, 9 de junio de 2014

Reflexiones sobre la vida


"El privilegio de una vida es ser quien uno es.

Cuando hablamos de arreglar los problemas del mundo, estamos descortezando el árbol que no debemos. El mundo es perfecto. Es un caos. Siempre ha sido un caos. No lo cambiaremos. Nuestro trabajo es enderezar nuestras vidas.

Debemos estar dispuestos a librarnos de la vida que planeamos, para acoger la vida que nos esta esperando. Hay que librarse de la vieja piel para que pueda salir la nueva. Si nos fijamos en lo viejo nos atascamos. Cuando nos aferramos a cualquier forma corremos peligro de putrefacción.

El infierno es la vida secándose.

Al atesorador, al que en nosotros quiere quedarse, aferrarse, debemos matarlo. Si nos estamos aferrando a la forma ahora, no tendremos la próxima forma.

No se puede hacer una tortilla sin romper los huevos: destrucción antes de la creación.

Todo proceso implica romper algo. La tierra debe romperse para producir vida. Si la semilla no muere no hay planta. El pan resulta de la muerte del trigo.

La vida vive de vidas. Nuestra propia vida vive de los actos de otros.

El miedo es lo que nos mueve hacia adelante. 

Una mirada humorística a tu situación te da distancia espiritual. El sentido del humor te salva.

La eternidad es una dimensión de aquí y de ahora.

Lo divino vive en tí. Vive desde tu centro.

Tu deber auténtico es irte de la comunidad para encontrar tu bienaventuranza. La sociedad es el enemigo, cuando impone sus estructuras sobre el individuo. Sobre el dragón hay muchas escamas. Todas ellas dicen “debes”. Mata al dragón “Debes”. Cuando uno ha matado a ese dragón, uno se vuelve “El Niño”.

Rebelarse es seguir la huella de su bienaventuranza, abandonar la casa, empezar la jornada del héroe, seguir su bienaventuranza. Te sacas de encima el ayer, como la serpiente su piel. Sigue tu bienaventuranza. La vida heroica es vivir la aventura individual.

Nada es seguro si se obedece el llamado de la aventura. Nada es excitante si sabes cual será su resultado. Desoír el llamado significa estancamiento.

Lo que no experimentas positivamente, lo experimentas negativamente.

Entras al bosque, en el punto más oscuro, y no hay sendero. Donde hay camino o sendero, es un sendero ajeno. No estás en tu propio sendero. Si sigues el camino de otros, no realizarás tu potencial.

La meta del viaje del héroe hasta el punto gema, es encontrar esos niveles psíquicos que se abren, abren, abren, y la apertura última del misterio de tu Ser es La conciencia de Buda o del Cristo. Ese es el viaje; de lo que se trata es de encontrar ese punto quieto en tu mente donde todo compromiso se desvanece.

Bajando al abismo es como recuperamos los tesoros de la vida. Cuando tropiezas, ahí está el tesoro. La cueva misma en la que temes entrar resulta ser la fuente de lo que estas buscando.

La cosa maldita en la cueva que tanto temes se ha vuelto el centro.

Encuentras la gema y ella te lleva.

Si amas lo espiritual no puedes despreciar lo terreno.

El propósito del viaje es la compasión. Cuando has superado los pares de opuestos has llegado a la compasión. El objeto es devolver la gema al mundo, unir las dos cosas. La separación visible en el mundo es secundaria. Más allá del mundo de opuestos hay una invisible, pero experimentada unidad e identidad en todos nosotros.

Sri Ramakrishna dijo: “No busques la iluminación si no buscas como un hombre cuyo cabello esta en llamas busca agua”.

Si lo quieres todo, los dioses te lo darán Pero debes estar preparado.

La meta es vivir con compostura divina, en pleno gesto de energía, como Dionisios cabalgando el tigre sin ser despedazado.

Un pequeño consejo que le daban a un indio americano cuando su iniciación:
“Cuando avances en la vida verás un gran abismo. Salta; no es tan ancho como crees”

Joseph Campbell*: Reflexiones sobre la vida /  Ed Emecé, BsAs, 2001.

*Mitólogo y escritor estadounidense

domingo, 11 de mayo de 2014

Lulacruza - "Rio Contento"

Por dentro corre un río contento 
Y en la orilla silban pájaros de fuego 
De las piedras brotan un sonido que se ha gestado en secreto 
De las piedras brotan memorias que el calor vuelve remedio 

Resueno resueno 
Con el agua de mujeres que en el camino encuentro 
Recuerdo recuerdo 
Sentarnos juntas a abrazar la creación en silencio (BIS) 

Circulo redondo, circulo perfecto 
Espiral sin fondo, vientre del adentro 
Matriz de memoria, pozo de deseos 
Circulo de apoyo donde nace el tiempo 
Vengan nos juntamos, nos reconocemos 
Hijas, madres y hermanas bajo un mismo cielo 
De tantas formas y en tantos cuerpos 
Femenino distinto pero un mismo aliento 

Resueno resueno ….

sábado, 25 de mayo de 2013

Mujeres de ojos tristes

Me duelen las mujeres de ojos tristes
y de pasos silenciosos.
Manos que se prolongan
buscando una esperanza,
cuerpos cansados
anhelantes del abrazo ausente.
Mujeres – niñas,
mujeres jóvenes
mujeres maduras,
mujeres que tejen sus historias
con hilos da agonías,
voces que cruzan horizontes 
y se convierten en gemidos.
Mujeres resistiendo
al dolor y al sufrimiento
sacando su coraje
y secando sus sollozos.
Hoy hay que gritar bien fuerte
que el dolor lacera las entrañas,
que la muerte 
se convierte en una carga
y rompe los sueños y la vida,
que ya basta de engaños y promesas
que mientras haya armas por el mundo
habrá injusticias
y habrá llantos.
Hoy me duelen las mujeres
De mi pueblo,
Las mujeres de ojos tristes
y pasos silenciosos.
¿Cuándo llegarán los nuevos días
que den paso al brazo enamorado
Y la chispa de risa en las pupilas?
María Helena Céspedes Siabato

viernes, 10 de mayo de 2013

Frente al Espejo


Yo, que comí la cáscara por no merecer la pulpa.

Yo que le creí a la culpa y me escondí tras su máscara.

Yo, que me abofeteé y me dije los más obscenos insultos,

que me negué a darme indultos condenándome a estar triste.

Yo, que suicidé a mi anhelo para lograr ser querida.

Yo, que me enemisté conmigo, truncando todos mis vuelos

Yo, que me escupí en la cara, abusadora de mí misma.

Yo, que complací al cinismo, sobornando a quien me amara.

Yo: exigente y despiadada, con nadie como conmigo.

Yo: mi más cruenta enemiga, mi juez y mi sentenciada...

...me levanté esta mañana cansada de no quererme,

de apagarme, oscurecerme (que mi luz no encandilara).

Vi en el espejo mis ojos mirándome en mi mirada,

tantas veces empañada por mirarme con enojo...

Y me di ternura... Y vi, en ese rostro cansado

que me observaba extrañado, lo bello de lo que fui:

me vi ante los que han sufrido amparando el desamparo.

Me vi veraz. Me vi honrada. Me vi noble. Me vi erguida.

Me vi alentando lo Hermoso. Me vi reparando heridas.

Con mi sangre agradecida me supe ingenua y gozosa.

Me vi venciendo al Abismo sin mancha ni cicatriz...

y quise hacerme feliz honrando que soy yo misma.

Que soy franca, solidaria. Que soy leal y confiable,

y que cuando envainé mi sable aposté a lo humanitario.

Sin autocompasión malsana, fui piadosa ante mi pena,

y levanté mi condena... como la que, amando, se ama.

Aprecié que, pese a todo, pese al error y al acierto,

siempre elegí estar despierta, sin sumergirme en el lodo.

Y mirando mi mirada me pedí perdón, llorando.

Y, de mirarme mirando, Amé a ése a quien miraba.

Quiero empezar a regarme, fiel labriega de mí misma,

porque no es egocentrismo abrir mi Esencia y mostrarme.

Vine a Ser. Y eso decido: dispongo abrirme a la Vida.

¡Ya basta de tanta herida, siendo la heridora... y la herida!

Declaro, en el día de hoy, no una tregua: una Amistad.

Asumo la potestad de respetar a quien soy.

Por todo lo que no fui, y por lo que hice posible,

así: imperfecta y querible, decido creer en mí.

Virginia Gawel