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domingo, 4 de julio de 2021

Gesto

Esa mañana se levantó cansada. Una noche de insomnio más y no podría trabajar. Salió de la cama, se estiró todo lo que podía hasta casi tocar el techo para luego doblarse en dos en un intento de estirar ese metro de piernas que le tocó en herencia. Con la cintura no hubo caso. Se dirigió lánguidamente al baño, prendió la luz, se lavó la cara y cuando iba a empuñar el cepillo de dientes, lo vio.

En el espejo se encontró con ese rictus en los labios que, si bien estaba ahí, en su cara, no era de ella. Nunca había notado ese gesto, esa forma. Ahora miraba el espejo y ya no se encontró; ahora miraba el espejo y ahí estaba su papá.

Nunca le había gustado que la compararan con él porque sentía que no tenían nada en común, quizás la nariz y las orejas que le había compartido genéticamente, tal vez la intuición; siempre prefirió buscar similitudes con su mamá, superwoman infalible y poderosa; a él lo había experimentado débil, violento, frustrado y ella, en cambio, era una mujer fuerte.

En terapia, mientras trabajaba el cierre de su última relación había concluido que repetía el patrón de relación de sus padres. Mujer fuerte y hombre que se frustra y sabotea. También de eso culpó a su padre, por alguna trampa del psiquismo ella elegía hombres como él. Sin embargo, siendo sincera ¿Quién se había frustrado en su relación? Porque todo parecía decir que ella. Ese pensamiento la agarró mal parada y tuvo que reconocer que no sólo se había frustrado, si todavía le duraba la tristeza.

Volvió a mirar el espejo, el rictus y pensó en el molde. El de la relación paterna. Esa relación tampoco fue recíproca. Y otra vez, sorprendida, tuvo que reconocer que en esa relación el que estaba, sostenía, daba, era su papá, no superwoman. Vaya descubrimiento para un lunes a la seis de la mañana. ¿Tendría que ver en algo el dolor de cintura? Si estaba repitiendo roles, repetía el de él y eso cambiaba todas las preguntas. El tema de reflexión ya no era el por qué de su elección de hombres débiles si no por qué sostenía vínculos más allá de su dolor. De repente extrañó a su papá que sí que sabía dar abrazos tan gigantes como los que daba ella, superwoman no abrazaba. De repente decidió volver a encontrarlo en ese rictus, en ese gesto que también sintió suyo y, ahí mismo, se encontró con toda su tristeza.

No se puede culpar a la ausencia porque no fue eso lo que la entristeció, se estaba encontrando con una tristeza vieja, y ahí nomás cayó en cuentas de cuan poco lo había entendido o, quizás, que nunca lo intentó. Se preguntó cuantas veces lo habría juzgado y cuantas, sin derecho a réplica, procedió a dictar sentencia. Y pensó en ella, su mirada sobre sí misma, su juicio. Ya no se sintió tan fuerte y, sin embargo, se sintió mejor.

Volvió a mirar el espejo, se miró de frente, con rictus y todo, y ahí estaba ella y, ahí, se reconoció; y en ella reconoció, de repente, los hilos ancestrales que la formaban, ya no vio moldes si no tramas elásticas, de esas que en lugar de dar forma, abrazan.

domingo, 27 de junio de 2021

Cerrar

Que linda tarea la que me ha tocado en suerte. Ayer nomás me descubría especialista en transitar ausencias pero ¿Alguien habló de los cierres?

De todas maneras sólo estamos hablando de cerrar una casa. Una casa que ya se encuentra deshabitada ¿Qué puede tener eso de complicado? Lo principal debe ser tener un plan y seguir metódicamente un orden ¿no? ¿Por dónde empiezo?

No se por donde empezar. De hecho tendré que poner en duda mi primer afirmación. Esto no va bien. Esta casa está habitada, quizás lo está más de lo que ella se diera cuenta, quizás siempre lo estuvo. Está claro que no estoy hablando ni de simbolismos, ni de recuerdos; estoy hablando de su forma de estar, esa tan particular que se quedó impregnada en las paredes, que mora cada olla y cada libro en la biblioteca de forma concreta. ¿Cómo tocar eso? ¿Cómo cerrar toda la vida latente?

Es imposible.

Los seres trashumantes hacen casa en cualquier lugar y sí que saben llenar espacios, son especialistas en habitar corazones hasta inflamarlos. Lo sé por experiencia y porque heredé de forma literal su incapacidad de quedarse, su necesidad de cambio, de construcción, de vivir sin que la aten. Sin embargo esas paredes no dicen todo eso, o quizás sí. Definitivamente sí. Recorro mentalmente los pasillos y no puedo evitar recorrer los últimos días y la encuentro atada, demasiado atada. De repente tiene lógica su partida, tan intempestiva como ella.

Su casa era la patria, esa que quería “experienciar” con soberanía política, independencia económica y justicia social, por la que se jugó todo y en la que nos crió y nos educó. A esa casa la habitó a sus anchas y esa casa no se cierra, aunque haya puesto a descansar su paso por este mundo. La otra, la que la vió inmóvil y la dejó sin aire, esa sí, ese cierre sí que toca. Nos toca. Pero no ahora. Es pronto.

Ya parte de su obra fue a seguir obrando en manos de otra gente que sigue construyendo el sueño de un mundo más habitable y equitativo para todos. Nosotros, sabiéndonos que nos sentía sus sueños más fecundos, tampoco cerramos. Nosotros seguimos porque nos enseñó, mientras nos soñaba reales y humanos como ella, a seguir siempre. A construir casa donde estemos. Sí, casas, esas que se forman con compañeros, esas que siempre están con las puertas abiertas. Ahora entiendo la pobre eficacia del plan de cierre propuesto. Nos enseñó a construir, a compartir, a abrazar, nunca nos enseñó a cerrar. Ese es un aprendizaje que debemos hacer solos, o juntos, no sé.

Será cuestión de conseguir cajas y conseguir ganas; repartirnos de a uno tanto los libros como los recuerdos; cantar la marcha mientras regalamos las ollas para que se vuelvan populares y comunitarias como ella siempre fue; recordarla sonriente mientras acariciamos esos pañuelos que siempre le gustó ponerse en la cabeza y que más de una vez puse en la mía porque quería parecerme a ella. La ropa, seguramente, seguirá un destino parecido al de las ollas porque ese es el único destino lógico que pueden tener sus cosas. Sí, sí, pero no toda. Esos dos sacos que le tejí me los quedo, porque los hice para abrazarla un poquito para que no tenga frío y ahora soy yo la que lo tengo.

domingo, 14 de junio de 2020

Estalló una copa. Sola, sí, estalló. Lo juro.
Abrí la alacena y saltó. Saltó y soltó miles de vidriecitos como dispersando dolores impensados, acumulados y sin articulación. Directa, sin vuelta no asumidas, muchos pedacitos transparentes en el piso.
Estalló una copa y yo junto los pedazos con necesidad de integrar pero no.
Estalló una copa. Sola, sí, estalló. Lo juro.
En buena hora, estalló

viernes, 1 de mayo de 2020

¿Qué se hace con las manos deshabitadas,
frías,
nulas?
Se las invita a recrear.
Génesis,
momento fundante que divide aguas,
trae la luz.
Soplo de vida ardiente,
motor vital que busca encuentro con nombres nuevos,
nuevas realidades.
Vidas que trabajan, paren, duelen,
así como desean, sueñan, gozan.
Vidas autónomas que buscan clan
Amor en libertad y vínculo.
Almas que se reconocen en constante gestación

jueves, 26 de marzo de 2020

Con los ojos abiertos

El abismo llama con grito de tormenta
ya se alcanza el centro
ya se abandona el refugio del mundo para salirle al encuentro.
Se termina
se expande
se expone
surge.
Se siente el aire
el calor
el sol.
Duele
sana
pesa.
Me deja en paz
Miro hacia adelante
Veo
Voy a buscar
Voy a encontrarme.

jueves, 27 de febrero de 2020

martes, 25 de febrero de 2020

Aprender

Camino de paz, de alegría,a de compartir lo que hay, lo que soy.
Camino de escucha, de estrellas, de viento y de sol.
Camino que fluye y aparece, gratuito, simple
Camino al que le sobran sensaciones y le faltan las palabras, quizás no las necesita.
Complejo de ideas y razones, sueños y miedos, encuentro y distancia.
Seres que se encuentran y siendo los mismos son distintos.
Las canas, el aprendizaje
La certeza de que no se trata de dejar ir sino de contemplar el ser viviendo su propia esencia, no se puede apropiar ni retener, sólo puedo maravillarme, aprovechar el privilegio de vivirla por un rato.
Eso es
No es soltar ni es retener, es ser
Es

domingo, 16 de febrero de 2020

Propósito

Gastar caricias
Liberar el encanto y seguir los sueños, soltar las fantasías
Acariciar desvelos, encontrar brazos, cuerpo
Estar, sostener, ya no
Vibrarme mujer
Vivir siendo yo

miércoles, 5 de febrero de 2020

#Eso

No puedo volver atrás. No. Tampoco quiero hacerlo.
Soy. Estoy. Acá. Ahora.
Como puedo, con lo que voy encontrando
Viendo/sintiendo/descubriendo.
Voy creciendo cuando me encuentro con mis necesidades, cuando me reconozco en ellas, en lo que falta, en eso que mucha veces tapo sin querer
Y me encontré con vos y con lo definitivo de tu ausencia acurrucados entre mis deseos más profundos. ¿Cómo hacer para que sigas?
Y sí, tengo que reconocerte entre esos retazos de mi alma y saber que siempre vas a estar ahí.
Pensaba que nadie ni me conoció ni me quiso como vos, con esa mezcla de libertad, admiración, palabra y abrazo. ¿Sabes qué?
No se trata de olvidarte, tampoco de pensar que quedé incapacitada, si no de saber que lo que fuimos es, y será siempre, un pedacito de lo que voy siendo cada día. Así
Errando/creciendo/necesitando/aceptando

domingo, 20 de octubre de 2019

Siendo

Sintiendo desorden,
buscando ser,
te necesito soledad.
Agua/vida/proceso
Siendo,
queriendo ser.
Vos/caos/chau
Soltar/escribir/sostener
Sueño
Luna menguando
Parando,
buscando,
no estás


lunes, 30 de septiembre de 2019

Domingo

Momento íntimo de ser, de respirar, de vivir
De explorar las propias maneras, de sentir otras,
profundas
Sabiendo que están y que asoman para ser cocreadas
Que se expanden y retraen a mi ritmo
Paciencia eterna de ir siendo
La no forma como regla
El no tiempo como signo
El habitarme como meta

sábado, 24 de agosto de 2019

Muerte



Vivir eternamente el momento previo de lo tan esperado. Ese, el de sumergirme para siempre en mi destino.

Conciente, desnuda, descalza, decidida, expectante

Repaso mi paisaje, lo revivo, lo siento, me animo a salir, lo pierdo

Colores, formas, sensaciones que encuentro

Límites que ya no están

Ansiedad

Independencia

Confianza

Luna

Noche. Atemporal ciclo que termina y empieza a la par

Muerte

Isla/mundo conocido que se desdibuja. Recorrido que se hace mochila y sueño

Esperanza

Isla/promesa que contemplo

Agua. Termina, empieza, se mueve. Me muevo, respiro, huelo, acaricio. Me sumerjo

viernes, 2 de agosto de 2019

Yo

Evocando ocasos, construyendo adioses, gesto despedidas mientras repaso los hilos que me forman

Reconociendo los que me identifican, tensando los que me sostienen, me encuentro absoluta y desnuda

Aparece el agua que me recorre, el caudal de mi ternura, la mirada que me identifica, el abrazo que me nombra

Los amores que supieron ser casa y frontera, las amigas que son refugio, las esperas que supieron ser magia

Y, de repente, vibro con una zamba; una que me habla de deseo, inocencia y caída; de complicidad encuentro y miradas

Y siento el miedo, esa gran instancia; después la certeza de sentirme en casa en la intemperie, bajo la lluvia y descalza

Me encuentro con mis necesidades, con la posibilidad, con la llegada, las promesas que me hago, mi espacio y mi Palabra, esa que habito, que danzo y esgrimo, la que me contagia la libertad profunda de sentirme acogida y acompañada

lunes, 15 de julio de 2019

La poesía

La poesía es conocimiento, salvación, poder, abandono. Operación capaz de cambiar al mundo, la actividad poética es revolucionaria por naturaleza; ejercicio espiritual, es un método de liberación interior. La poesía revela este mundo; crea otro. Pan de los elegidos; alimento maldito. Aísla; une. Invitación al viaje; regreso a la tierra natal. Inspiración, respiración, ejercicio muscular. Plegaria al vacío, diálogo con la ausencia: el tedio, la angustia y la desesperación la alimentan. Oración, letanía, epifanía, presencia. Exorcismo, conjuro, magia. Sublimación, compensación, condensación del inconsciente. Expresión histórica de razas, naciones, clases. Niega a la historia: en su seno se resuelven todos los conflictos objetivos y el hombre adquiere al fin conciencia de ser algo más que tránsito. Experiencia, sentimiento, emoción, intuición, pensamiento no dirigido. Hija del azar; fruto del cálculo. Arte de hablar en una forma superior; lenguaje primitivo. Obediencia a las reglas; creación de otras. Imitación de los antiguos, copia de lo real, copia de una copia de la idea. Locura, éxtasis, logos. Regreso a la infancia, coito, nostalgia del paraíso, del infierno, del limbo. Juego, trabajo, actividad ascética. Confesión. Experiencia innata. Visión, música, símbolo. Analogía: el poema es un caracol en donde resuena la música del mundo….


En El arco y la lira, Octavio Paz

lunes, 8 de julio de 2019

Oráculo

La angustia de los sueños cumplidos, lo incierto de lo que no será, lo distante del futuro, lo lejano de un presente frío

Lo ajeno de una mirada rota, lo familiar de una sonrisa muerta, lo pesado de un alma quieta, lo áspero de una vida perfecta

La oportunidad de soñar, la posibilidad de danzar, lo profundo de las olas

Lo que, por cercano, siento, el error cotidiano que da vida, el desafío constante; un alma, alerta, que vibra

Mujeres que viven como pueden, el otro como consigna, oráculo de cambiar el final, tiempo de animarme a mi misma

miércoles, 3 de julio de 2019

Invierno

El invierno trae abrigo, capas, distancias; sueños rotos, que de tan rotos se vuelven inalcanzables. El invierno trae realidad, aprendizaje, valentía. El invierno, de tan crudo, trae verdad, frío, parálisis. El invierno dice no.

El invierno trae ensueño y chocolates. El invierno adormece. El invierno acorta tiempo y alarga sueño. El invierno trae oscuridad. El invierno dice todavía no.

El invierno me muestra y me enseña. El invierno me trae preguntas y coraje. El invierno me invita a mi fuego, a mi calor, a salir. El invierno dice elegí

domingo, 30 de junio de 2019

Sueño

Sueño. El día invita al sueño. El cielo es gris, el día mudo, mi sabia corre lenta. Me desperezo larga y rala. Aprovecho el tiempo. Sueño.

El viento se lleva lejos mi aroma al tiempo que me hace danzar, caprichoso. Me gusta su ritmo, lo sigo dócil. Disfruto el viento. Bailo.

La tierra, húmeda y fría, me abraza, madre. La siento y vuelvo. Me enraizo. Siento

Mi corazón sueña, baila, siente, promesa de flor y fruto. Lo escucho paciente. Sueño, bailo, siento. Vivo y espero

domingo, 23 de junio de 2019

Convocando(me)



Si te veo y me veo, si rugís y me estremezco

Dame verme en tus ojos,

vivir en tu libertad,

que aúlle en vos mi dolor con el viento.

Si creciste conmigo, agazapada y atenta,

llevame de cacería,

corramos juntas,

que no quede un sueño que me deje despierta.

Si intuís la pasión, el hambre, las nostalgias que me queman

Dame tu confianza,


tu sensualidad de hembra,

que, feroz, tome lo que sienta

Si nos intuimos hermanas,

si caminamos los ciclos de la luna,

si sedientas de amor nos reconocemos

si lo efímero del mundo nos provoca

no me dejes, quiero verte y verme, siendo una

jueves, 20 de junio de 2019

Paisaje

Mi paisaje tiene agua, es agua y nubes, es río tranquilo, es carne y es piel. 
Mi paisaje tiene el vaivén de olas tranquilas, danzarinas e inquietas agüitas que mecen y sanan;
tiene nubes grises que saben de acompañar; tiene viento que canta y ruge y estremece la piel larga y manchada. 
Mi paisaje se estremece y resguarda en el silencio cotidiano, se ampara en la carne que duele al identificarse. 
Mi paisaje está guardado. 
Mi paisaje está guardado pero a veces se escapa. 
Mi paisaje se encuentra con otros paisajes que le dicen que hay más. Mi paisaje los reconoce, se mece y les regala su danza de nubes y viento, de piel y carne, y se vuelve a guardar

Gracias Silvana y Gracias Sandra por todo el amor y el arte

jueves, 13 de junio de 2019

Soy siendo



Soy palabra que brota apurada y busca raíz.

agudo enojo corriendo trás la respuesta,

sintética objetividad apunto de explotar en miles de pedazos.

Soy palabra que puede ser muralla

Soy palabra que puede ser abrazo.

Soy palabra fuerte a la que le gustan los murmullos y habitar en el medio del silencio.

Soy palabra que dice, que denuncia, que yerra, que llora y ama.

Soy palabra llena de palabras desconocidas e inminentes delatoras de sentidos inesperados.

Soy palabra que va siendo, como es desde el principio y de un modo no acabado




Pide y se te dará. Para vos, Jorge, en tu día