Vistas de página en total

martes, 18 de septiembre de 2018

Hoy, en un gesto que reconozco tuyo,

contemplé mi tristeza.
(Te extraño pá)

domingo, 2 de septiembre de 2018

Cambiando

Siempre me gustaron las comas. Siempre oraciones largas. Siempre uso y abuso de las comas. Ahora me suenan a excusas. Ahora experimento los puntos. Tipos determinantes pero necesarios. Decididos. ¿Intrépidos? (Cobardes quizás). No sé. Directos. Quise probar con el silencio. No funcionó. La necesidad de decirme es tan fuerte como respirar. Además es un derecho adquirido. Una prerrogativa. Una que no pienso declinar. En el fondo lo único mio es la palabra. Bueno y los puntos. Las comas ya no las quiero

Porque Sí

El mundo empieza de nuevo. Hoy. De cero. Sí, cero. Porque sí. Porque lo proclamo/lo merezco/lo valgo.
Ayer no existe. Existen hoy y mañana y las ganas de un mundo mejor. Consumible. Respirable. Gozable. Aunque engorde y duela. Un mundo vivo/reciproco/expansible/caótico y amoroso/vivo (por donde lo mires)
Vivo

martes, 10 de julio de 2018

Amen

El exilio de mi vida se terminó.
Ya mismo vuelvo a mi misma.
A quien soy
a quien vibro
a quien siento.
Como lo haga a cada momento,
sin moldes
sin límites
sin tapujos (sí, sin tapujos).
Siendo a cada rato, a cada tiempo, a cada gana, sin más, sin recetas ni espejos censurones.
Con ganas, con vida, con aire, con sol y, sobretodo, con sueños
Miedos, los que aparezcan
Muertes, constantes, tanto como los renaceres.
Mimos, caricias y buenas caras; rezongos, lágrimas y lo que haya
Llegué como pude, sigo como quiero (y no me para nadie)
Ahora y siempre
Amen

martes, 3 de julio de 2018

Esta vez sí

Una vez más quiero separar tu camino del mio, me voy con mi sino a cuestas, sin vos se que voy a sentir un gran vacío. Tal vez alguna vez me extrañes pero ninguna luna te va a sorprender abrazando tu almohada recordando mi calor.
Yo siento que la sangre se enfría en mis venas, ya no vibro a tu compas...
Me voy y me quedo... sin remedio...vos... yo... esta sed que alguna vez nos devoró... la distancia y el tiempo en medio. Cuantos días se que voy a esperarte, cuantas noches voy a sentir que nada existe en torno mio.
Voy a apretar los labios para guardar el sabor de tus besos, voy a cerrar los ojos para extasiarme contemplando tu imagen que en ellos grabé, voy a apretar los puños ahogando la impotencia de pensar tu nombre una y otra vez.
Me voy de vos aunque en mi te quedes, me lleva el camino muy lejos de tus brazos, y al ver, trás el velo de mis lágrimas, perderse tu figura en el horizonte, sentiré el fuego hiriente de un temor ¿Será hasta pronto? ¿Será un adios?

martes, 26 de junio de 2018

y sí

Yo, que siempre desafié con la mirada, temo enfrentar la tuya, adivino que en ella vas a leer lo que pasa en mi y me asusta brindarte un sentimiento que yo no conozco y que vos no queres. Me peleo conmigo misma y sólo reconociéndome podré salir victoriosa y brindarme entera.
No quiero besarte por sólo saciar este delirio emfebrecido que me arrastra a tus brazos, quiero que mis besos sean mensajeros de lo que pasa en mi. Y me desespero. Y espero. Y me acorazo. Te busco y te temo.
¿Qué me hiciste?
Ya no se quien soy ni donde estoy.
Ya no hay certezas.
O sí. Se que me importas aunque lo cayo. Quisiera encontrarte sabiendo, sin culpas, íntegra, total, orgullosa, por sobre todo un pasado que se torna inexistente.
Pero para mi es una necesidad vital ser transparente, como se que me ves; por eso me contengo, espero, pero temo que un encuentro acabe con todas mis buenas intenciones, que no pueda resistirme, que te bese desesperada y feliz ¿Se ahogarían todas mis dudas en tus labios? Te siento cerca.
Creo que sí

jueves, 7 de junio de 2018

III

Llegaste y de repente estabas, eras, sos. Sin más. Podría decir que la jugaste de callado pero no. O sí.
Vendiste humo desde el principio, todos me decían y seguí. Tu presencia fue casi un capricho, uno imperante.
Sentía que vos me querías ahí, no se bien para qué, tampoco si era a mi o a la que vos creías ver. Aunque en el fondo todo termina siendo lo mismo en esta instancia. La vida siempre es un momento, un detalle después. Y preparé mi primer chau, y compré el vino que siempre prometías y te lo regalé. Quería resignificar, porque me volvía abstemia o resignificaba lo que para vos era nada y, para mi, un montón.
Te fuiste y, mientras mi mundo se desmoronaba, volviste con todo. Y, bailando, volví a caer. Ya no tan bocón, más inseguro y con vos la alegría se asomó en besos y caricias atropelladas.
De repente empecé a ser, con todas las letra, sintiendome a mi misma nueva. Encuentros impetuosos, esperas largas, cada vez menos palabras. Algo se diluía, no era yo. Yo seguí estando. Yo siempre fui la constante de esta ecuación. Pero la vida pasa, los tiempos cambian y necesité más. No se si vos tenías, si bien te llamé, no acudiste.. Y claro, me tenías, ahí, como querías. Y el segundo chau salió sin construcción ni anestesia. En carne viva, como estoy.
Te agradezco el encuentro, el humo, los besos, las caricias, el baile y las palabras, sobretodo las palabras porque cuando yo no tenía ganas de decir, las mias se pararon sobre las tuyas y se sintieron acogidas y alentadas, como mi piel con tus caricias y mis ganas con tu nada.