El exilio de mi vida se terminó.
Ya mismo vuelvo a mi misma.
A quien soy
a quien vibro
a quien siento.
Como lo haga a cada momento,
sin moldes
sin límites
sin tapujos (sí, sin tapujos).
Siendo a cada rato, a cada tiempo, a cada gana, sin más, sin recetas ni espejos censurones.
Con ganas, con vida, con aire, con sol y, sobretodo, con sueños
Miedos, los que aparezcan
Muertes, constantes, tanto como los renaceres.
Mimos, caricias y buenas caras; rezongos, lágrimas y lo que haya
Llegué como pude, sigo como quiero (y no me para nadie)
Ahora y siempre
Amen
Por dentro corre un río contento Y en la orilla silban pájaros de fuego De las piedras brota un sonido que se ha gestado en secreto De las piedras brotan memorias que el calor vuelve remedio...
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martes, 10 de julio de 2018
martes, 3 de julio de 2018
Esta vez sí
Una vez más quiero separar tu camino del mio, me voy con mi sino a cuestas, sin vos se que voy a sentir un gran vacío. Tal vez alguna vez me extrañes pero ninguna luna te va a sorprender abrazando tu almohada recordando mi calor.
Yo siento que la sangre se enfría en mis venas, ya no vibro a tu compas...
Me voy y me quedo... sin remedio...vos... yo... esta sed que alguna vez nos devoró... la distancia y el tiempo en medio. Cuantos días se que voy a esperarte, cuantas noches voy a sentir que nada existe en torno mio.
Voy a apretar los labios para guardar el sabor de tus besos, voy a cerrar los ojos para extasiarme contemplando tu imagen que en ellos grabé, voy a apretar los puños ahogando la impotencia de pensar tu nombre una y otra vez.
Me voy de vos aunque en mi te quedes, me lleva el camino muy lejos de tus brazos, y al ver, trás el velo de mis lágrimas, perderse tu figura en el horizonte, sentiré el fuego hiriente de un temor ¿Será hasta pronto? ¿Será un adios?
Yo siento que la sangre se enfría en mis venas, ya no vibro a tu compas...
Me voy y me quedo... sin remedio...vos... yo... esta sed que alguna vez nos devoró... la distancia y el tiempo en medio. Cuantos días se que voy a esperarte, cuantas noches voy a sentir que nada existe en torno mio.
Voy a apretar los labios para guardar el sabor de tus besos, voy a cerrar los ojos para extasiarme contemplando tu imagen que en ellos grabé, voy a apretar los puños ahogando la impotencia de pensar tu nombre una y otra vez.
Me voy de vos aunque en mi te quedes, me lleva el camino muy lejos de tus brazos, y al ver, trás el velo de mis lágrimas, perderse tu figura en el horizonte, sentiré el fuego hiriente de un temor ¿Será hasta pronto? ¿Será un adios?
martes, 26 de junio de 2018
y sí
Yo, que siempre desafié con la mirada, temo enfrentar la tuya, adivino que en ella vas a leer lo que pasa en mi y me asusta brindarte un sentimiento que yo no conozco y que vos no queres. Me peleo conmigo misma y sólo reconociéndome podré salir victoriosa y brindarme entera.
No quiero besarte por sólo saciar este delirio emfebrecido que me arrastra a tus brazos, quiero que mis besos sean mensajeros de lo que pasa en mi. Y me desespero. Y espero. Y me acorazo. Te busco y te temo.
¿Qué me hiciste?
Ya no se quien soy ni donde estoy.
Ya no hay certezas.
O sí. Se que me importas aunque lo cayo. Quisiera encontrarte sabiendo, sin culpas, íntegra, total, orgullosa, por sobre todo un pasado que se torna inexistente.
Pero para mi es una necesidad vital ser transparente, como se que me ves; por eso me contengo, espero, pero temo que un encuentro acabe con todas mis buenas intenciones, que no pueda resistirme, que te bese desesperada y feliz ¿Se ahogarían todas mis dudas en tus labios? Te siento cerca.
Creo que sí
No quiero besarte por sólo saciar este delirio emfebrecido que me arrastra a tus brazos, quiero que mis besos sean mensajeros de lo que pasa en mi. Y me desespero. Y espero. Y me acorazo. Te busco y te temo.
¿Qué me hiciste?
Ya no se quien soy ni donde estoy.
Ya no hay certezas.
O sí. Se que me importas aunque lo cayo. Quisiera encontrarte sabiendo, sin culpas, íntegra, total, orgullosa, por sobre todo un pasado que se torna inexistente.
Pero para mi es una necesidad vital ser transparente, como se que me ves; por eso me contengo, espero, pero temo que un encuentro acabe con todas mis buenas intenciones, que no pueda resistirme, que te bese desesperada y feliz ¿Se ahogarían todas mis dudas en tus labios? Te siento cerca.
Creo que sí
jueves, 7 de junio de 2018
III
Llegaste y de repente estabas, eras, sos. Sin más. Podría decir que la jugaste de callado pero no. O sí.
Vendiste humo desde el principio, todos me decían y seguí. Tu presencia fue casi un capricho, uno imperante.
Sentía que vos me querías ahí, no se bien para qué, tampoco si era a mi o a la que vos creías ver. Aunque en el fondo todo termina siendo lo mismo en esta instancia. La vida siempre es un momento, un detalle después. Y preparé mi primer chau, y compré el vino que siempre prometías y te lo regalé. Quería resignificar, porque me volvía abstemia o resignificaba lo que para vos era nada y, para mi, un montón.
Te fuiste y, mientras mi mundo se desmoronaba, volviste con todo. Y, bailando, volví a caer. Ya no tan bocón, más inseguro y con vos la alegría se asomó en besos y caricias atropelladas.
De repente empecé a ser, con todas las letra, sintiendome a mi misma nueva. Encuentros impetuosos, esperas largas, cada vez menos palabras. Algo se diluía, no era yo. Yo seguí estando. Yo siempre fui la constante de esta ecuación. Pero la vida pasa, los tiempos cambian y necesité más. No se si vos tenías, si bien te llamé, no acudiste.. Y claro, me tenías, ahí, como querías. Y el segundo chau salió sin construcción ni anestesia. En carne viva, como estoy.
Te agradezco el encuentro, el humo, los besos, las caricias, el baile y las palabras, sobretodo las palabras porque cuando yo no tenía ganas de decir, las mias se pararon sobre las tuyas y se sintieron acogidas y alentadas, como mi piel con tus caricias y mis ganas con tu nada.
Vendiste humo desde el principio, todos me decían y seguí. Tu presencia fue casi un capricho, uno imperante.
Sentía que vos me querías ahí, no se bien para qué, tampoco si era a mi o a la que vos creías ver. Aunque en el fondo todo termina siendo lo mismo en esta instancia. La vida siempre es un momento, un detalle después. Y preparé mi primer chau, y compré el vino que siempre prometías y te lo regalé. Quería resignificar, porque me volvía abstemia o resignificaba lo que para vos era nada y, para mi, un montón.
Te fuiste y, mientras mi mundo se desmoronaba, volviste con todo. Y, bailando, volví a caer. Ya no tan bocón, más inseguro y con vos la alegría se asomó en besos y caricias atropelladas.
De repente empecé a ser, con todas las letra, sintiendome a mi misma nueva. Encuentros impetuosos, esperas largas, cada vez menos palabras. Algo se diluía, no era yo. Yo seguí estando. Yo siempre fui la constante de esta ecuación. Pero la vida pasa, los tiempos cambian y necesité más. No se si vos tenías, si bien te llamé, no acudiste.. Y claro, me tenías, ahí, como querías. Y el segundo chau salió sin construcción ni anestesia. En carne viva, como estoy.
Te agradezco el encuentro, el humo, los besos, las caricias, el baile y las palabras, sobretodo las palabras porque cuando yo no tenía ganas de decir, las mias se pararon sobre las tuyas y se sintieron acogidas y alentadas, como mi piel con tus caricias y mis ganas con tu nada.
miércoles, 25 de abril de 2018
dejar ir
¿de qué se trata? aunque no quiera las cosas se van igual. el aire entra, cumple su función en mi cuerpo y se va; al inspirar vuelve a entrar, pero no es el mismo ¿yo lo soy? ¿yo soy la misma que la que se dejó penetrar, influir, por el aire anterior? no. para mi, dejar ir es entender que yo nunca soy, que siempre estoy siendo, dentro de una potencialidad infinita de ser, de colores, sentimientos y matices que siempre están en movimiento. también, que no soy la única, pasa lo mismo con les otres, el entorno, la vida. me ducaron para poseer, por eso necesito que todo tenga límite, cuando en realidad la única ley dadora de vida, constante y cierta, es la imprmanencia; la posibilidad de morir y renacer, ir y venir, vivir siendo dentro de las posibilidades que me regala cada día
jueves, 5 de abril de 2018
Elige quedarte donde veamos más tu luz.
Quédate donde mejor te alimentes.
Elige sólo Lo que te cure.
Lo que te cuide.
Donde te cuiden.
Quédate donde te rias.
Vete de donde llores.
Vive donde te vivas.
Sal corriendo si te haces daño.
Elige quedarte donde más te amen. Donde Más te ames.
Evita lo oscuro.
Sal De la sombra.
Regala ti verdad. La única verdad que eres.
No dilates.
Porque ya no hay tiempo.
Elena Alonso
Quédate donde mejor te alimentes.
Elige sólo Lo que te cure.
Lo que te cuide.
Donde te cuiden.
Quédate donde te rias.
Vete de donde llores.
Vive donde te vivas.
Sal corriendo si te haces daño.
Elige quedarte donde más te amen. Donde Más te ames.
Evita lo oscuro.
Sal De la sombra.
Regala ti verdad. La única verdad que eres.
No dilates.
Porque ya no hay tiempo.
Elena Alonso
viernes, 23 de marzo de 2018
Chau
Me cansé. Ya no te espero. Me robas. Qué me das a cambio? Eso es lo único que tenés? Yo quiero todo o nada. Quiero todo porque eso es lo que doy. Pero ya no, ya no te espero. Y si venís, veo qué pasa, qué me pasa. Si todavía queda algo de mi para vos. El día termina, empieza otro y ya no quiero esperarte. A veces pienso que eso de la esperanza es de cobardes, de los que no se animan a dar un paso más. Yo soy más de resistir, de buscar, de seguir. Te asusta? Chau
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