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sábado, 7 de julio de 2012

Hoy, no sé

Ando un poco enojada; siento que vivimos en un mundo para el que lo que es distinto es malo, el sólo pensar que hay otras realidades posibles da miedo, quizás porque pone en jaque nuestra propia mediocridad. Y así juzgamos, y condenamos, a tod@ aquel que se distinga de nuestro concepto de "normalidad"
Que lo digan l@s herman@s más pobres, l@s enferm@s, l@s herman@s trans, l@s homosexuales, l@s más jóvenes, l@s abuel@s, lo digo yo cuando para algun@s, como soy cristiana, no puedo tener una opinión objetiva...
¿Quién nos ha constituido en jueces con potestad suficiente para excluir a los que no viven según nuestras reglas? ¿Nos damos cuenta de que lo hacemos o nuestra mediocridad es automática?
 "L@s excluye el sistema" ¡¡¡Nosotr@s somos parte del sistema!!!
A diario veo semillas que dan esperanza. Los días más áridos temo que nuestra mediocridad las sofoque; los más vivos, confío en que hay alguien que siempre se ocupa a través de tant@s person@s que nunca se cansan de trabajar.Mujeres y Hombres que, en nombre de la vida, y muchas veces con sus vidas, defienden el debate y el respeto a la diversidad por sobre los modelos que, muchas veces, no nos animamos a desafiar.
Soy de esas personas que piensan todo el tiempo, y últimamente pienso mucho en la "libertad". Escuché por ahí que "La libertad no es simplemente un privilegio que se otorga; es un habito que ha de adquirirse". Quizás si cada un@ se animara, más allá de las grandes luchas, a ejercer su propia libertad de ser a diario, y no como una conquista sobre l@s demás sino como un derecho propio... no sé, quizás nos meteríamos menos con la libertad del otro, no pondríamos obstáculos para que cada quien sea quien quiera ser... Ser herman@s en igualdad de condiciones y en la diferencia, compartida y celebrada día a día. No sé.
En estos días repasaba un artículo de la antropóloga Marta Riskin sobre el arte y la libertad de expresión, a través de distintas metáforas invita al dialogo, al debate y al encuentro como alternativa a lo hegemónico que quiere imponerse, cierro con su frase de cierre
"Una de las ventajas de redescubrir que la omnisciencia es un recurso literario y no un atributo de la conciencia humana está en hallar evidencias de “múltiples mundos reales”. Para habitar el mejor posible, compartimos la responsabilidad de construir nuevos espacios de encuentro"



4 comentarios:

  1. No sé, yo aspiro a menos: que a quien le joda X cosa se haga cargo de que le jode y punto. Sería más honesto admitir que nos joroba sin pretender calificar moralmente todo.

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  2. Cuando te jode algo, al menos admitís que ese algo existe. no sé

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  3. Ahogar al distinto creo que es parte de la condición humana. Durante la adolescencia parafraseando a Mamerto Menapace "queremos ser distintos como todos los demás" así que ahí está, en nuestro proceso evolutivo. Los que no maduran son esos que no toleran en general nada.
    Algunas sociedades "mas evolucionadas" lo resolvieron, sí, con indiferencia.
    Pero no importa, "los que luchan toda la vida, esos son los impresindibles" habrá que seguir luchando por SER.
    Cariños

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  4. Dice Claudia (en face porque no logró comentar por acá)" Mara quiero comentar en tu blog, pero ya sabés que soy un desastre, desde las 9 estoy tratando y no puedo por eso te lo comparto por acá: A los defensores de lo “normal” hay que avisarles que lo normal no siempre es lo natural.
    Los defensores de lo “normal” son los que se quejan de la supuesta intolerancia, de los supuestos reaccionarios, que dicen lo que ellos no quieren escuchar y se animan a ser según su propia naturaleza. O sea los intolerantes y reaccionarios son ellos.
    Los defensores de lo “normal” que excluyen al pobre, al enfermo, al que está solo, al homosexual, al que recuperó su libertad, y tantos invisibilizados, por miedo, por propia inseguridad, por pura hipocresía.
    Creen que todas esas realidades son contagiosas, niegan todo aquello, porque les puede “llegar”, la pobreza, la enfermedad, la homosexualidad en un hijo o los enfrenta a que tal vez alguna vez dudaron, al que está solo con la frase “por algo será”, etc, etc, etc….
    En definitiva el miedo a hacerse cargo.
    Se necesitan nuevos espacios para “hacer visible al invisibilizado”, para poder y dejar “ser”, para una nueva “iglesia” con una “mesa para tod@s”."

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